Una introducción al contexto urbano
Siempre que hablamos del mar Mediterráneo y Alicante pensamos en paisajes soleados y baños en la playa con nuestro perro en La Caleta dels Gosets de Santa Pola, en Agua Amarga (Alicante), o en Punta del Riu (El Campello).
También tenemos nuestras increíbles montañas en el interior. A mi perro y a mi nos gusta especialmente perdernos entre el Maigmó con su Balcón de Alicante y el embalse de Tibi.
En verdad podemos pensar que, ciertamente, por aquí con el sol y el buen tiempo, se vive un poco mejor.
Pero al final nos encontramos con los mismos contextos de convivencia en nuestras ciudades que en el resto de España. Pasear con tu perro en ciudades como Alicante, Elche, Benidorm o Torrevieja realmente no es muy diferente si estos paseos los damos por Madrid, Barcelona, o Valencia.
Convivir con un perro en una gran ciudad significa compartir con él un escenario que no siempre le resulta sencillo: ascensores, coches, autobuses, motos, patinetes, terrazas llenas de gente, aceras estrechas, cruces con otros perros sujetos por una correa tensa o personas que se acercan a tocar a nuestro peludete sin preguntar.
Todo ese entorno deja huella. No solo condiciona lo que el perro hace, sino también cómo se siente, qué anticipa y de qué manera interpreta cada paseo.
En Urbanadog observamos al perro, al humano y al entorno como un mismo sistema. Combinamos etología canina, lectura del contexto urbano y la comprensión emocional del binomio humano-perro para ayudaros a comunicaros mejor y construir seguridad juntos.